Consigue todo el poder sobre él

On 27 enero, 2013

Strapon, Castidad, Castigo corporal, Humillación… ¿Lo tienes?. Entonces, todo el placer y el poder sobre él son Tuyos.

poder

Pegging

Definición según Wikipedia: “Pegging es una práctica sexual en la cual una mujer penetra el ano de un hombre con ayuda de un consolador que va sujeto a un arnés o a su propia vagina”.

Para el doctor Jenn Gunsaullus, el pegging une “hombres, mujeres, dildo, lubricante, placer y poder”.

strapon pegging

De todo lo anterior, yo le doy mucha importancia al PODER.

Por mi experiencia como dómina, sé que el pegging es el modo más efectivo para conseguir la cesión del habitual papel dominante de los hombres.

A través del pegging, el rol dominante de la relación, pasa, drásticamente, del hombre a la mujer.

Y es que la dinámica de la relación  de pareja cambiará completamente una vez que él se ponga debajo tuyo y folles su culo con un strapon. A partir de ese momento dejarás  de verlo como “el líder” de la relación y estarás sentando precedentes para que, desde ese momento, todo se haga a tu manera y no a la suya. Y lo mejor es que a él también le va a encantar.

En poco tiempo te descubrirás tomando decisiones que antes tomaba él o para las que antes necesitabas su aprobación. Te sentirás mucho más segura de ti misma, Dominante, al mismo tiempo que él empezará a sentirse y mostrarse más sumiso, más atento a tus necesidades, deseos y caprichos.

Decidida pero prudente

Si has decidido incorporar el pegging a vuestra relación, no te precipites. Elige el mejor momento para decírselo; un momento en el que él se encuentre muy excitado y receptivo. Comunícale tu deseo de follar su culo en los próximos meses. Sé muy sensual al exponerle tu idea y aprovéchate de esa excitación para pactar con él. Negocia y deja bien claro todos los límites, cambios y castigos, incluidos los físicos, a los que le someterás si decide no obedecer en algún momento.

Él no imaginara hasta dónde estás dispuesta a llegar y aceptará todas tus condiciones. Se encuentra demasiado excitado y preocupado por su placer, por conseguir follarte, como para pensar en el futuro. Esa será su primera gran lección.

 

Antes de empezar con su adiestramiento a tomar el strapon, debes tener claro que en todo momento debes mostrarte segura y enérgica.  Es un adiestramiento, que en ciertos momentos puede parecerte lento, pero es claramente placentero para ambos, así que, disfruta también del proceso. Los resultados llegarán, pero debe ser algo positivo desde el primer momento para ti.

 

Otra forma de gozar

En realidad, lo que harás no es otra cosa que cambiar su zona de placer. Él deberá aprender a trasladar todo el placer que cree tener sólo en su polla, desde la punta de su pene a su ano… Después de cierto tiempo, conseguirás que el placer anal se convierta en su única forma de placer sexual. Y tu, de ese modo, conseguirás todo el poder y el control que desees sobre él y mucho, muchísimo, más placer. Y es que, a cambio del placer que obtendrá de tu strapon, él sentirá la necesidad impetuosa de darte todo el placer que puedas desear, y hará cualquier cosa para complacerte. Él estará  “programado” para hacerte gozar.

Su pene deja de ser un instrumento de placer, también para ti, y redescubres el placer del sexo oral, un placer que necesitaras y demandarás constantemente. Cuanto más placer obtengas de ese modo, más necesitara él complacerte.

Humillación

Muy importante: puedes incorporar la humillación a su adiestramiento. Aprovecha cualquier oportunidad para demostrarle  que realmente tienes todo el control y todo el poder. Puede ser que necesites otras pollas para tu placer, no la suya, y puede ser que las uses o no; en cualquier caso, tu decides. Si usas otras pollas, no te debes sentirte culpable, es más, cuéntale tus intenciones de hacerlo y tus experiencias.  Él debe aprender, y entender, que tu placer es lo más importante, NO la fuente de la que procede. Le obligas a esforzarse para ser esa única fuente de placer. Ya sabes, ellos adoran ser el machito alfa.

 

La castidad

castidadAumenta tu control sobre él: encierra su pene en un cinturón de castidad. Aunque parezca increíble, el hecho de no poder tocarse, ver sus pollas inutilizadas, les vuelve locos de deseo. Y es que, con el cinturón de castidad, su mente no puede desconectar de ti. El CB, o jaulita, como yo llamo al cinturón de castidad,  lo mantendrá en un estado de continua excitación y obsesión por tus necesidades sexuales y placer.

Recuerda, una vez que empiezas a follar su culo con el strapon, ya no le volverás a ver del mismo modo. Ya no pensaras en el cómo en un hombre, será tu puta, una putita que tomas por el culo, cada vez que te apetece.

 

Rechazo

No va a ser tan fácil inducirle. Él te intentará convencer de que, el pegging es una práctica absurda, antinatural, extraña y vergonzante para él.

En suma, la idea de ser penetrado le parecerá un acto abominable, y que uses su culo para follarle será descrito como un acto horroroso. Son excusas…¡ignoralo!

Hay casos en los que el “macho” ha llegado a esconder el strapon para evitar ser follado. Otros empiezan a quedarse hasta más tarde a trabajar, cuando sienten que “ya toca”. Después están los que argumentan el rechazo desde el miedo a ser identificados y catalogados de gays… No le faltarán excusas que utilizará para desviar “tu atención de su culo”. No dudes en hacer uso de  la disciplina y el castigo corporal, si es preciso, para imponerte.

Cuando te encuentres con sus intentos de manipulación y resistencia, es cuando debes ser más estricta, determinante y persistente. ¡Fóllale más fuerte y a menudo!. No te volverá a intentar desalentar.

 

Fóllale una y otra vez

En una relación Femdom es fundamental que durante los primeros meses de iniciación al strapon, te lo folles de forma regular y decidida. En mi opinión varias veces a la semana.

Hazlo de forma que él no sepa nunca cuando te lo follarás: antes de que caiga dormido, o a primera hora de la mañana, antes de que salga a trabajar, después del trabajo, incluso en medio de la noche, y sobre todo, cada vez que sientas ganas de follar su culo.

Con el pegging no solo follas su culo, también follas su cerebro, y refuerzas tu autoridad. Ignora sus quejas. La recompensa no se hará esperar.

Poco a poco, su resistencia a ser follado empezará a decaer, tal y como lo hará su esfínter.

La combinación de castidad forzada, castigo corporal y pegging harán de tu hombre una criatura nueva, altruista y sumisa. La dinámica de poder de la relación cambiará. Recuerda siempre que tu autoridad aumentará en directa proporción a cuanto la ejerzas.

Pronto él comprenderá que ya no controla nada -ni tan siquiera su pene-  no podrá tener algo tan íntimo como una erección sin tu permiso. Se dará cuenta de que no puede tener lo que quiere, cuando lo quiere, sin tu aprobación.

 

Masturbación

Es muy importante el control de las costumbres masturbatorias de los hombres. La masturbación del hombre no debería estar autorizada nunca en una relación FemDom.

 

Siempre lleno

Aumentas tu autoridad, mientras se va acostumbrando a tener algo dentro de su culo: hazle llevar un butt plug de un buen tamaño cuando no le estás follando.

Si, periódicamente aumentas el tamaño del dildo, y utilizas siempre distintas formas y dimensiones, le estarás ayudando a acostumbrarse.

Puedes disfrutar también de obligarle a sentirse siempre lleno. Sorpréndele durante una comida o una cena y cuando no se lo espere, haz que vaya al baño y se introduzca un Butt Plug que tienes preparado para él.

Hay más cosas físicas a las que  debe acostumbrarse. Pero los cambios mentales y psicológicos en él serán muy  profundos y definitivos.

 

Braguitas para él

Es el momento de pedirle que lleve bragas en vez de slips masculinos. Él no podrá negarse a complacerte. Es casi seguro que ya en ese momento lo esté deseando. Esa orden reforzará tu autoridad sobre él y su sitio en la relación. Deberá llevar sus braguitas debajo del traje en el trabajo.

slutEs normal que si es follado como una puta, vista como una de ellas. De ese modo le demuestras que no se trata de un simple juego, vestido como tu puta todo el tiempo, sentirá tu control sobre él, no tendrá tregua, ni cuando te encuentres lejos de él.

Haz que tu orden de que lleve siempre bragas sea importante. Retira todos sus slips masculinos y llévale a comprar su propia ropa interior femenina. Haz que cada noche, antes de ir a dormir, lave las bragas de ambos. A mano.

 

Milking

Su cuerpo debe acostumbrarse a la nueva situación. Recibir el strapon pasará de ser doloroso, a ser simplemente molesto, a una sensación extraña.

Dedica el tiempo necesario a estimular su próstata cuando te lo folles, será indiscutiblemente placentero para él, aunque también humillante y no lo llegará a reconocer fácilmente. Está disfrutando de un extraño nuevo placer; humillante, pero es seguro de que el milking le ayudará.

Realmente lo que harás es ordeñar su próstata y, recuerda, mantén su pene encerrado. Durante el ordeño, él debe experimentar una forma de alivio muy alejada de la forma de placer que obtiene con su apreciado pene. El milking es necesario para  drenar su prostata, que con toda seguridad se encontrar a rebosar de semen, por el estado de continua excitación en la que le mantienes.

 

Mas Humillación

La humillación verbal en este proceso puede ser muy efectiva para romper su ego, pronto te darás cuenta que es necesario romperle, humillarle.

La primera vez que hables de forma sensual de su culo como “agujero para follar” o “coño masculino” él tendrá un shock y se avergonzara. IGNORALO. Verás que esta goteando y excitado, sólo por tus palabras.

 

Crueldad

Puedes ser aún más cruel. Si le dices, de forma tranquila pero segura, que su pequeño pene es inservible, que folla como una chica, que necesitas a un hombre grande, con una polla gruesa, que realmente sepa usarla para follarte… seguro que conseguirás inmediatamente su atención.

Explícale que has decidido divulgar algunos de los detalles más íntimos de vuestra vida sexual con dos o tres de tus mejores amigas… Detalles del tipo: que tiene un pene pequeño, que lo tienes en castidad, que tiene los orgasmos controlados, que es chupador de coños, que te gusta follarle con el strapon, que le haces llevar bragas, que debe compartir tu coño con otros hombres y que él debe limpiar después… todo esto será muy vergonzoso y humillante para él, pero reforzará tu autoridad, él debe ser consciente de que vas en serio.

 

Después de 3 o 4 meses de tratamiento con castidad, pegging, disciplina y humillación… Siendo decidida, rotunda, determinante, estricta… él dejara de resistirse y luchar.

Empezara  a poner el culo en pompa  para ti, te abrazará y sujetará después de que le folles con amor, deseará con ansia comerte el coño para darte placer y agradecerte lo que haces por él.

 

Nada de placer para su polla

Él no deberá tener sexo “convencional”, durante este periodo. Te recomiendo que no le proporciones “sexo vainilla”, al menos durante los primeros meses, hasta que él entienda que su polla ya no es necesaria para dar u obtener placer. El sexo para él, debe limitarse a servirte de forma oral. Alguna vez  puedes masturbarle de forma humillante o desinteresada. Mejor si lo haces con tus pies. Quizás no hace falta que lo diga, pero, por supuesto, que tu boca jamás tocará su polla.

 

Tener su pene encerrado, objetivamente no tiene efecto en su habilidad para darte placer con su boca, pero al estar frustrado sin poder tener orgasmos durante semanas, aumentará su tensión sexual de forma dramática y, por supuesto, su deseo por ti. Esto hace que desee verte gozar y complacerte sexualmente muchas más veces.

Finalmente, el cerebro de tu hombre, acabará asociando la penetración anal con tu placer y orgasmo, deseará tu tratamiento con el strapon, te suplicará por él. Será tu puta, siempre dispuesta a complacerte. Necesitará que te lo folles, y estará dispuesto a lo que sea por que lo hagas.

Spanish Mistress

Un viaje solo de ida.

Si el hombre empieza a recibir el strapon de forma continua, su cuerpo y mente se ajusta a la nueva situación, se producen una serie  cambios, tanto físicos como psicológicos.

Que le folles se convierte en una experiencia “normal” para él, hasta el punto de necesitarlo. Esto ocurre porque has conseguido cambiar su zona erógena, ignorando y encerrando su pene y estimulando constantemente su próstata a través de su ano.

Su placer pasa a un segundo plano, él encuentra mucho más placer en hacerte gozar, disfruta y se excita viendo cómo ignoras su pene, pero usas más su boca y lengua…descubre un mundo sexual más rico y excitante en el que él ya no es el centro, y ni siquiera decide.

By Mistress Natalie Wanda

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