Conducido a la sumisión

On 18 julio, 2010
feminización, humillación, male-sumisión

La caja rosa

Cuelgas el teléfono y te descubres sudando, temblando, excitado…
Has intentado en vano una cita conmigo y siempre te había rechazado. Esta vez, por fin, lo has conseguido.
Mi tono de voz al teléfono siempre te ha inspirado confianza, seguridad y a la vez respeto; por esa razón te has abierto tanto como para explicarme toda tu vida. Se por ti, desde la cosa mas simple hasta el secreto mas intimo. Quieres demostrar que realmente me perteneces, aunque aun no te haya tocado.

Sólo tienes que esperar un par de días para estar delante de mí, pero ya hace tiempo que te sientes sometido a mi voluntad.
¿Excitado? Claro que si, siempre lo estas cuando hablamos, pero esta vez lo estás de una forma especial. Sé que siempre tienes un desahogo, te masturbas porque no puedes controlarte, no hace falta que lo digas, sé que es lo que haces al dejar de hablar conmigo.
Pero esta vez he sido clara contigo, no puedes apartar mis órdenes de tu cabeza, se repiten una y otra vez:

– No quiero que te masturbes, quiero que tu excitación se acumule en tus huevos, quiero que sientas la presión física de llevarlos cargados, que sientas cómo en cada excitación, que será mas habitual de lo acostumbrado, el liquido aumenta y escapa lentamente por tu miembro.

Tu secretaria se acerca, puedes verla a través de la mampara de cristal.
Me has hablado de ella, podría reconocerla pues tu descripción ha sido exhaustiva: una mujer atractiva, rubia, con mucho carácter. En una ocasión, llevado por un impulso sumiso mientras estaba al teléfono, le has dado indicaciones precisas de informarle inmediatamente, si recibe una llamada mía, aunque se encuentre muy ocupado.

Sé, aunque no me lo has dicho, que te sientes atraído por ella, pero aunque en más de una ocasión se te ha insinuado, jamás has cedido, por principios y porque estas acostumbrado a ser tu quien seduce y controla.

La secretaria trae un caja, muy fina, de unos veinte por diez centímetros, color rosa y una cinta negra.
Te la entrega y te explica que en diez minutos tienes una reunión importante.

Estás asustado, pero sigues excitado, no dejas de observar mi nombre escrito en la caja.

Abres la caja y encuentras unas finas media, unas braguitas y unos ligueros de seda y una nota con instrucciones precisas:

– A partir de hoy recibirás instrucciones mías cada día. Estas son las primeras indicaciones: si quieres ser mi esclavo, has de ser siempre obediente. Este es un regalo, debes ponerte todo, en este preciso momento, después vestirte como de costumbre, con tu impecable traje.

Estás atento a los comentarios de tus compañeros, pero el tacto de las medias y las bragas empiezan a ser efecto, notas como tu miembro húmedo roza la suave seda y aumenta su tamaño. Te excita la sensación, pero te encuentras incomodo con la situación y es que no es lo que esperabas, deseas ser y sentir como lo que eres, un hombre poderoso acostumbrado a dar placer, y esta vez te sientes como un puta, una zorra vestida para ser usada en cualquier momento. Piensas en ello, en esa extraña situación y te excitas aun más.

La reunión termina por fin. No puedes esperar más, necesitas escuchar mi voz. Me llamas suplicante, quieres que te permita masturbarte, necesitas esa liberación.
Te tranquilizo, no quiero que te desesperes. Debes esperar, debes ser capaz de aguantar. Te quiero así, excitado, perdido y sometido. Aun no es el momento. Estamos empezando. Debes entregarme tu placer. Te quiero humillado.

Al teléfono te pregunto por lo que sientes, quiero que seas muy descriptivo, necesito saber.

Solo puedes suplicar, no quieres pasar por la humillación de reconocer que el sentirte como una puta dispuesta es la situación más excitante que has tenido. Que deseas continuar así, pero a la vez es humillante y degradante. Te sientes confuso. Por primera vez no controlas. Acabas cediendo y me lo cuentas todo.

No te preocupes esclavo, queda poco tiempo y lo mejor está por llegar.

Comments are closed.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies