Milking = Obsesión Dependencia Humillación Entrega Sumisión

On 20 enero, 2010

Adoro acrecentar la sensación de dependencia de mis esclavos por mi. No lo hago como otras mujeres con sus hombres a través de complacer.

Yo prefiero conseguir esa dependencia a través de la obsesión, ellos se afanan por complacerme, aun sabiendo que no obtendrán placer que venga de mí. No el placer como ellos lo conocen, no esa forma simple y rápida de placer, tal vez ese goce que tanto desean estara ahí todo el tiempo, esa sensación de que algo les posee, la sensación de estar siempre en el limite, de que con un sólo gesto, una palabra o una orden, puede llegar.

Todos mis esclavos tienen prohibido masturbarse si no es bajo mi estricto control.

He observado que la entrega de un esclavo es máxima cuanto mas tiempo transcurre desde su ultimo orgasmo.

No siempre es fácil controlar el ímpetu de mis vasallos y la forma mas efectiva para controlar sus descargas es tener las tuberías sanas o, mejor aun, secas y esto lo consigo a través de la practica del Milking (ordeño de la próstata). Esta practica aumenta la sensación de frustración y de dependencia.

Cuando el masajeador prostático actúa, el esclavo observa y siente cómo se vacía delante de mí, sin placer. Pierde totalmente el orgullo cuando ve escapar, una y otra vez, la ultima posibilidad de gozar. La humillación y la entrega se hacen patentes. Ahora está vacío, no puede correrse, ha sido ordeñado, pero el milking no contiene la descarga hormonal que acompaña el orgasmo y el deseo sigue intacto, la devoción por mí aumenta al igual que su estado de entrega, humillación y sumisión.

Después de varios días o semanas y de varios ordeños, su estado es siempre de continua excitación y aumenta la sensibilidad ante cualquier estimulo. Coexisten la necesidad y la frustración, entiende que no obtendrá el ansiado placer, pero ahora necesita ser ordeñado y se humilla porque depende de mí, solo en mí encontrará el placer, porque sólo yo se lo puedo dar, o no…

Otras entradas sobre el milking:

Links:

Milking. Un juego muy serio
El CB. Manual para conducirle a la sumisión
Milking. Drenando el orgullo del macho

 

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