Spike Cage; La jaula de hierro para tu jodida polla

On 12 Junio, 2014

Llevo muchos años sometiendo a mis esclavos a periodos relativamente largos de castidad valiéndome de dispositivos como el CB 6000s, el Neosteel o el Alcatraz chastity cage.

Con ellos o con otros cinturones de castidad similares impido la masturbación de mis vasallos y frustro la erección de sus miembros, dos aspectos importantes para lograr la entrega, sumisión y toda la atención de mis criaturas masculinas.

Pero para torturar sus castos penes, debía retirar el CB y reemplazarlo por herramientas como el  Kali’s Teeth, el Mike‘s Spikes o el Spiked cock sheath; instrumentos que sirven para lacerarles, algo con lo que disfruto enormemente.

Al verme forzada a suspender la castidad, aunque sea para administrar dolor es algo que, en cierta medida, me resulta frustrante. Por lo que durante mucho tiempo me dedique a la tarea de buscar el mecanismo que reuniese todas esas cualidades: castidad, frustración y tortura en un solo dispositivo.

He sufrido/gozado cuando Ella ha decidido que debía pasar temporadas en castidad. He sentido crecer el deseo día tras día, sobre todo por las noches, he sentido que le pertenezco bajo el poder creciente de la castidad obligada, deseada”.

 

Hasta ahora no había encontrado un dispositivo de castidad que, además, sirviese para torturar los miembros más obstinados. Adapté muchos de los cinturones de castidad para la tortura y muchos instrumentos de tortura para la castidad, pero no eran lo suficientemente eficaces o no podían ser llevados de forma totalmente segura por largos periodos.

Hasta que por fin di con el Spike cage.

Reconozco que mi primera impresión fue un poco decepcionante. A simple vista la jaula parecía demasiado grande, pensé que era un objeto que difícilmente podría impedir la erección de mis criaturas menos dotadas. Pero mi opinión cambio rápidamente en cuanto puse a prueba las propiedades del nuevo juguete.

La jaulita metálica con pinchos, es un artilugio tremendamente versátil y eficaz. Un perverso instrumento, concebido para fines más retorcidos que la castidad…

Desde ahora someter y torturar será algo mucho más divertido

 

Una jaula de hierro para tu jodida polla
El Spike Cage no es un simple CB al uso, es una Doncella de hierro de la que no puedes escapar. En su interior tiene unas impresionantes púas que se clavan al menor movimiento. La forma curva del CB obliga a mantener el pene arqueado en dirección al perineo imposibilitado una completa erección.

“Temblaba cuando me enseño la nueva jaula, cuando lo tuve entre mis manos por primera vez. Vi su sonrisa al iniciar la sesión. Solo pude decir mi Ama, como rezando, deseando, implorando y a la vez temiendo que fuese como Ella es, como su nombre indica, bella y cruel.
Me ordenó arrodillarme mientras preparaba la jaula. Luego desnudo, me ató de forma dolorosa al rack con la polla y los testículos expuestos”.

 

Efectos que no se hacen esperar.

Lo primero que se debe hacer es poner el aro que rodea los testículos al cual quedará unida la jaula evitando así que puedan escapar y terminar el castigo. Se coloca fácilmente porque el cierre es como el de las esposas. El efecto inmediato al comprimir los huevos es la erección. No pueden evitarlo y es precisamente esa falta de contención un gran error; en ese instante es cuando empieza el tormento. El pene semi-erecto va entrando en la jaula, no de forma fácil.

Aunque el tamaño del pene de mi cobaya no supera la media, para su desdicha durante la erección se curva en dirección al ombligo, justo al contrario de la forma que tiene el Spike cage, lo cual añade un poco más de emoción, aunque también dificulta mi labor… Debo emplearme y empujar con firmeza. Los pinchos de las paredes rozan y por su expresión deduzco que, de forma dolorosa, se clavan, la excitación aumenta y el preciado miembro de mi criatura se resiste. Con ayuda de un bastoncillo voy empujando el desafiante cuerpo cavernoso a través de las ranuras hasta conseguir introducirlo por completo en la jaula.
“Ya está entero, notas los pinchos por todas partes mientras Ella, imperturbable ante tu dolor, cierra el candado”.

Ya está la polla enjaulada. Lucha contra la excitación que le produce un enorme dolor pero es inútil.

“¿Quién podría evitar la excitación en su presencia, si Ella así te desea? excitado y sufriendo. Su placer es evidente”

Cojo la jaula entre mis manos, la muevo, uso el bastoncillo de nuevo para que las púas se claven en un nuevo sitio. Toco ligeramente con un dedo la punta del glande, el miembro crece hasta que la púa que se encuentra perfectamente ubicada en el fondo de la jaula penetre en el meato dejando al torturado falo, además de enjaulado, ensartado.

“Los huevos apretados, la polla comprimida, empalada, torturada. Está en sus manos que no pueda relajarme y lo hace. ¡Es tan sencillo para Ella!. A veces no puedo evitar gritar del dolor. Lo contengo porque por esa vía conseguiré la mordaza.
Se acerca y suavemente me murmura cosas al oído. Juega con el dolor, con los sueños, crece la  excitación y el deseo. Me hace la pregunta, esa a la que no puedo negarme ¿Crees que podrás soportarlo por tu Ama?. Y la respuesta no es solo sí mi Ama, es que me estoy muriendo por demostrarle mi entrega”.

Mientras el Spike Cage se ocupa de su miembro, pinzo sus pezones, le obligo a chupar y lubricar mi dildo, para follar con él su culo, le someto como a una puta. Él lucha contra la ineluctable excitación… Por momentos cambia de estrategia, no pelea e intenta relajarse con el fin de reducir la dolorosa erección, pero es una tarea imposible.

 

Decido que es el momento de subir la intensidad.

“Se aleja. Oigo como manipula por los estantes donde guarda sus armas. Se acerca de nuevo sonriendo y expresando su deseo y curiosidad por saber lo que ocurrirá con la electrificación de la jaula. Me estremezco pero extrañamente no puedo evitar desearlo”.

Convierto la jaula con púas en un electrodo. el otro electrodo es un dildo introducido en su culo, que utilizo para la electro estimulación prostática y el milking. Elijo un programa en el Erostek, elevo la intensidad, se retuerce de inmediato.

Uso distintos programas y varios niveles de intensidad. Observo todas sus reacciones con la electricidad. Su miembro, sorprendentemente y muy a pesar del sufrimiento, permanece en un estado de semi-erección, gotea sin parar, síntomas inequívocos de una clara excitación. Obviamente, no puede eyacular, pero con el dildo estimulando su próstata consigo vaciarle lentamente, haciendo que la excitación continúe por más tiempo y, por ende, el dolor en su pene.

Nuevamente consigo controlar sus sensaciones. Él solo puede someterse y dejarse llevar, sufrir y gozar o no de ese sufrimiento, de esa entrega…

 

El juego acaba de empezar…

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