El CB: Mucho más que un simple trozo de plástico (7 capitulos)

Primera parte

CB

Hoy me has traído un regalo, un CB. Es un detalle que crees que es para mi; aun no lo sabes pero, en realidad, es un regalo para ti.

Hace tiempo te lo mencione, deseaba ese objeto y últimamente, cada vez con más frecuencia, tu también me hablas de él.

Se trata del CB, un cinturón de castidad que les obligo a llevar a mis esclavos cuando entiendo que me pertenecen y ellos desean someterse aun más a mí. Es un objeto ligero, de plástico; un juguete en apariencia inofensivo.

Estas excitado, deseas complacerme, quieres demostrarme que no te tocaras entre las sesiones sin mi consentimiento, que eres completamente mío, que tu placer depende de mí.

Todavía no sabes de qué va esto realmente, Aun no te lo puedes imaginar. Pero pronto  lo descubrirás, te iras dando cuenta de mis verdaderas intenciones, ellas se manifestaran  poco a poco. Descubrirás que puedo crear un infierno en tú interior, un infierno capaz de proporcionarte un gran placer, pero un infierno al fin y al cabo.

Te lo pondré después de la sesión. Te iras a casa encerrado. Lo tendrás varios días. El candado de plástico numerado me asegura que no te lo quitaras.

Hoy la sesión es diferente. Te llevo varias veces al borde del orgasmo y lo hago porque quiero que fabriques mucho líquido.

Te inmovilizo. Una bolsa llena de hielo y cinco minutos han bastado. Protestas. Intentas moverte. Sé que no te gusta pero no me importa y además es necesario. En pocos minutos tu erección desaparece. El cambio es tremendo. El pene es perfecto ahora y es la única forma posible de colocártelo.

Sin quitar la bolsa con hielo empiezo a colocarte los anillos del CB. Te quejas de frío yo podría pero…me da igual, deseo que tu cambio de ánimo sea rápido, que pases de estar al borde del orgasmo a la frustración más absoluta en poco tiempo. Ya se que tu excitación mental no acaba tan rápido, un minuto después te estoy cerrando el candado de plástico numerado

Estas relajado. Sabes que puedes tranquilamente estar varios días sin sexo, sin masturbarte, solo deseas demostrármelo y sientes que ésta es tu oportunidad.

Pero no se trata solo de castidad, ésto es mucho mas jodido… no imaginas cuanto, esclavito…

El CB será una experiencia física y mental. Un nuevo viaje. Abróchate el cinturón… o mejor, ya te lo abrocho yo…

El CB es un perverso juguete que te ayudara a recordar que tu miembro me pertenece, y está bajo mi control. En definitiva que eres mío, que me perteneces, este sentimiento será una constante en ti.

Te desato, te obligo a mirarte en el espejo, te recuerdo que hace un instante estabas a punto de explotar, sentías la presión en tus testículos y ahora ya no podrás. Estas encerrado,  tus testículos cargados de liquido por la excitación, has fabricado mucho y ahora se volverá en tu contra, el liquido producto de tus excitaciones será como un veneno, una droga que me ayudara a controlarte.

Pero creo que aun no sabes de qué estoy hablando y tal vez es mejor así.

Juego ahora con tu cerebro, te torturo, te provoco y tu intento de erección es inmediato.

Intentas tener una erección… Es una pena que un trozo de plástico no te permita que sea completa. Parece que vas a reventar… Tiene que estar doliéndote mucho… Me gusta así. Me encanta que estés tan mal.

Acabamos de empezar, pronto estarás mucho peor, te lo prometo.

Reconozco el terror en tus ojos, el dolor. Llevas las manos a tu polla, pero se encuentran con el trozo de plástico y empiezas a darte cuenta, que realmente no te puedes tocar. Caes de rodillas, ahora veo por fin la humillación en ti, es una consecuencia de llevar el CB y no poder tener erecciones. Empiezas a tener sensaciones contradictorias que irán en aumento.

En  pocos días estarás roto. No podrás pensar. Solo sentirás deseo y dolor. No podrás evitar sufrir y todo eso estará bien, muy bien.

Te invito a marcharte, muy pronto tendré noticias tuyas…

Segunda parte

Pasaras el resto de tu día, relativamente tranquilo…  Casi hasta te olvidaras de él.

Pero cuando tengas que orinar deberás hacerlo sentado y esto te resultará humillante… pero incluso a ello te acostumbraras…

Entraras en un bar, todo parece normal, nadie te mira, nadie puede sospechar que allí, muy cerca, hay un hombre sometido a su Ama, con el pene enjaulado.

Eres uno más del montón, pero a cada instante, en cada cosa que haces, sientes la presencia del arnés y eso te hace sentir especial. La situación empieza a ser alucinante, estás en un continuo estado de excitación.

Es como tener siempre mi mano, controlándote y oprimiendo fuertemente tu miembro.

Llega la noche, debes dormir, descansar, ahora empieza tu descenso al infierno. Lo estas pasando mal, ya lo sabia, sabia  lo que te ocurriría exactamente, pero no iba a advertirte ¿verdad?

No puedes ponerte boca abajo, no es cómodo. Después de mucho esfuerzo, el cansancio te vence y consigues dormir, aunque no mucho tiempo y te despiertas asustado. De repente una sensación desgarrante; crees que tu polla se separa de tus huevos. Mi esclavito… Estás a mitad de la noche y no puedes hacer nada, llevaras las manos a tu polla y palparas solo el plástico, pero éste está aplastando por dentro tu miembro, que está luchando por salir. Imagino que el dolor será tremendo.

Hay algo mas, ¿verdad?. Te das cuenta, y no te lo puedes creer. Es lo último que deseas, pero sí, lo sé, te estás excitando, tu polla está intentando crecer aun mas. Intentas evitarlo, pero no lo consigues, te excitas aun más. Es horroroso, jodidamente horroroso .

-¿Ves como hay cosas del trozo de plástico que desconoces?, la verdad es que no sabes nada sobre sus efectos reales y creo que es mejor así.

Crees que esa erección nocturna, esa falta de control sobre tu pene, que te ocasiona una constante excitación y a  la vez un dolor casi insoportable, son casos aislados. Crees que son una putada, pero que pronto pasara. No imaginas aun, que se convertirán en una tortura psicológica muy dura para ti.

Uno de los efectos del CB mas importantes para mi, lo veras, será que nunca podrás dormir profundamente. Te necesito así.

Tercera parte

Una noche larga, incapacidad de entrar en la fase REM del sueño, erecciones constantes e involuntarias que te producen gran dolor. Necesitas relajarte, dormir profundamente, pero aun no entiendes porque, cuando lo estas logrando, te despiertas dolorido. Deseas llegar a esa fase del sueño y descansar, pero no consigues hacerlo. El arnés te está provocando ciclos constantes de excitación-dolor; no hay descanso, no se paran y tu no puedes controlarlos, ocurren en cualquier momento y en todo momento.

Estás cansado, el cansancio te produce cierta relajación que te incita al sueño; en ese instante te despiertas, dolorido; así una y otra vez .

Tu lucha, desespérate. Puedes intentar conciliar el sueño, es completamente natural que desees descansar y también estar relajado, y tal vez duro, ya que te encuentras muy excitado. Sé que necesitas descansar, por eso debes intentarlo. Antes o después colapsaras, estarás tan desesperado que te entregaras por completo, pero el camino es ese: luchar y perder. Sé que tu desesperación ya no es ahora por tener tu polla enjaulada o por el dolor continuo y humillante que esto te ocasiona, es más bien, por la imposibilidad de relajarte.

No puedes pensar en otra cosa, solo en el CB, y empiezas a obsesionarte… Me encanta. Cierras los ojos y solo puedes pensar en el arnés de plástico y, claro, en mí, que te lo he puesto.

Sé que te gusta ver y sentir tu pene duro. Sé también que necesitas esa erección, y, en cambio, ahora no puedes. Te duele mucho, deseas renunciar, pero recuerdas que yo necesito tenerte así y continúas.

Desconoces mis razones para tenerte en ese estado, solo sabes que es importante para mí.

No puedes imaginar que en realidad no se trata de que no consigas tener erecciones. Al contrario, quiero que las tengas y deseo que sean cada vez mas dolorosas, y que muy pronto aprenderás a relacionar el dolor con el placer. Cuando menos lo esperes notarás, cada vez que te yo te provoque un dolor, sentiras un enorme placer y alcanzarás tu ansiada erección.

Pero claro… desconoces mis planes y no los sabrás hasta que hayamos terminado, tendrás que esperar y sufrir.

Deseas dormir… pero tienes miedo a hacerlo y despertarte sufriendo… Eso te ocurre por estar tan excitado, es tu culpa por no saber controlarte, esclavito.

Hay algo más. Sé que estas sintiendo, algo nuevo para ti; te sientes como “protegido por mi mano” que esta presionando fuerte contra el plastico y te hace entender que  tu polla ya no es tuya, ahora es mía, me pertenece y ese sentimiento está bien…

Ahora tu cabeza quiere una cosa pero sientes otra. Esta siendo difícil para tí y bueno para mí.

Miras el reloj constantemente y desesperado… faltan muchas horas para que amanezca. No te puedes tocar. Sabes que eso lo arreglaría todo… Liberarte… masturbarte… y dormir… estaría bien… Pero piensas en mí… en que me defraudarías… y no lo haces…

No puedes evadirte de la actual situación, ni de tu cerebro.

Después de unas horas tus pensamientos son de sumisión, desesperación, angustia y soledad. Pero a la vez de excitación continua y no deseada, una excitación que te gustaría evitar por resultarte sumamente dolorosa y frustrante,  pero cuanto más piensas en esta situación, mas te excitas y peor estás.

La noche se esta haciendo muy larga, ahora tienes mucho tiempo  para pensar en mí…

-Quiero que estés hundido. Es diferente de cuando te entregas de forma voluntaria.

Cuarta Parte

Encerrado...

Por fin es de día… Has dormido unas cuantas horas, pero sientes que el sueño no ha sido completo.
Ya no puedes pensar en otra cosa más que en tu pene encerrado en el CB.
Tu estado es de semi-erección, te resulta agradable al principio, notas la presión del CB que rodea tu polla, que se encuentra ligeramente comprimida dentro de él. Seguro que es una sensación muy placentera para ti… quizás demasiado placentera, pues en cuanto te relajas y te abandonas al placer el dolor se hace presente.
Intentas comprender ¿En que estado de erección estás? ¿Cuanto está comprimida tu polla en el trozo de plástico que te he puesto? Lo sé, sé que hay muchas cosas que no consigues comprender, tantas dudas hacen que se refuerce mi dominio sobre ti.
Sólo espero que no olvides que, si bien soy yo quien ha encerrado tu polla en el trozo de plástico, eres tu quien se tortura. Bastaría con no excitarte ¿verdad?, tal vez ahora, por fin, estás aprendiendo una forma nueva de gozar y eso sí que es gracias a mí.
Se trata de una situación contradictoria, porque sigues sin aceptar del todo el dolor como parte de tu placer, te gustaría eliminarlo. Tu decides, pero desde ahora, no habrá placer sin dolor.
Cuentas las horas que faltan hasta que puedas llamarme Ya sé que lo harás angustiado.
Imaginas la llamada, no sabes lo que decir. Tal vez sólo necesitas oír mi voz, quizás sin que lo pidas yo sea benévola y te libere.
Por fin consigues comunicarte conmigo. Te saludo indiferente y pienso lo mal que te encuentras. Al ver mi indiferencia, suplicas mi ayuda. Me dices que estás destrozado, exhausto, física y mentalmente, pero no me sorprendes yo ya lo sabia. Te sientes impotente, pero es así como quiero que estés.
Estás confuso. Me explicas que no entiendes porque estás tan mal., has dormido pocas horas, pero no es la primera vez que duermes poco…
No pienso explicarte que mientras lleves puesto el CB no dormirás bien realmente, pues en cuanto te relajes tendrás una erección y te despertaras, así una y otra vez.
No te lo diré pero limitar tu descanso me ayuda a doblegarte.
Mientras tanto, juego con tu cerebro, con tu orgullo al teléfono…
Te recuerdo cómo son las cosas cuando tu sexo está libre y erecto, te animo a que lo recuerdes. Sé que te gusta esa sensación. En ese instante te das cuenta de cuánto te duele, estás atrapado ¿verdad?
Tu voz se entrecorta. Puedo imaginarte excitando, con los pantalones en los tobillos, el teléfono en una mano, mientras la otra sujeta tu pobre polla encerrada, luchando contra el CB.
Quieres venir a verme, insistes…Pero yo hoy no tengo tiempo para ti…
Vas a pasar un día entretenido, lo sé y la noche será otra fiesta privada, sólo para ti… en tu cabeza…
Me despido sabiendo que no podrás controlarte, me refiero a las continuas erecciones, pero hay algo en ti que empieza a encontrar excitante, doloroso pero excitante.

Ahora fantaseas conmigo, imaginas que te torturo, que te domino y te mantengo en ese estado de sumisión, esos pensamientos te resultan extraños, me imaginas vestida en látex o piel, deseas que te humille, torturas increíbles llenan tu mente. Intentas apartar todos esos pensamientos de tu cabeza. Esas cosas no van contigo, nunca habías fantaseado con ello… pero de nuevo todos esos deseos vuelven a tu cabeza y te excitan y a la vez te provocan dolor.
Pierdes el control de una parte importantísima de tu ser. Pero no tanto por no poder estar erecto (que no es poco) sino por no poder evitar desearlo.

Odiaras reconocerlo, pero no has experimentado nunca nada parecido. Ahora notas mi control, el recordatorio constante durante horas y cada instante de él sobre tí.

Quinta parte


Puntual me llamas, muy pronto en la mañana. Yo me divierto al escucharte…
– “Si no te hubiera puesto el CB, ahora tu polla podría estar erecta, estarías tan bien, estarías excitado, ¿Verdad que si? ¡Una masculinidad soberbia! Quizás te masturbarías. Si… eso te gusta. Te gusta tocarte… Y en cambio tienes esta “cosita” que te lo impide. No, no te esfuerces y ahorra saliva porque no la vamos a quitar… Precisamente porque te hace estar tan mal”.

Insistes en vano. No te das cuenta de que tu insistencia solo sirve para aumentar tu deseo, y que yo la aprovecho para follar tu cerebro, jugar con tu ilusión. Te hablo de lo que ocurriría:
– “Imagínalo… Si te liberara, podrías masturbarte… podrías tocarte… podrías correrte… en cambio, estás así, te duele mucho. Es humillante para ti. Piénsalo. Se trata de eso… Sé que vas a sufrir. Deseo que sufras. Pero estaré aquí a tu lado, para ayudarte y hacerte más llevadero el sufrimiento, pero también para hacerte sufrir más.”Para doblegarte, te necesito hundido, perdido. Dentro de poco, cuando vengas a verme, no podrás ya decidir por ti mismo. Yo te ayudaré a olvidar tu polla y esta angustia, ya lo veras. Solo que para ello te proporcionare tanto dolor en otras partes de tu cuerpo, pero eso es lo único seguro que te ayudara.  Tu aun no lo sabes, pero es lo que necesitas y sé que te gustara, querrás mas. Es el efecto que busco, que, buscando el placer, sufras muchísimo, ya lo entenderás, tal vez en estos momentos, empiezas a ser conciente de ello.
Durante nuestra conversión insinúas la posibilidad de venir a verme… pero tendrá que ser mañana.
No insistes. Hoy tu tono es manso, resignado. Ya no tienes ganas de luchar. Te estás entregando.
Te aseguro que serás liberado mañana, pero que antes debo joder tu cerebro un poco más… No te lo oculto, y sé que no querrás escapar de este juego, no podràs.
Puedo imaginarte: tu polla gotea, pierdes liquido seminal, estás siempre húmedo, día y noche, ahora cuando te miras al espejo te sientes orgulloso de lo que ves, te sientes especial, te sientes bien, lo estas haciendo por mi.
Nunca habías pensado que tu polla se hinchase tantas veces durante el día. ¿Verdad?
De acuerdo, no digo completamente duro, pero si pequeñas erecciones, aunque ahora son muy dolorosas. Es como tener mi mano que te aprieta. Si, me gusta que pienses que soy yo quien te provoca las erecciones.
Te resignas, durante el día, es más llevadero…

Pero hay algo nuevo… Es como una sombra que te va cubriendo rápidamente… Te sientes diferente, ya lo he empezado a notar en tu tono de voz al teléfono, te estás volviendo mas dócil.
Sé que dedicas parte de tu tiempo a imaginarme. Imaginas cómo complacerme, piensas mil maneras de cómo podría premiarte… Es extraño, pero ahora ya no deseas masturbarte… te gustaría que fuera yo a decidir por ti…
El efecto extraordinario de sumisión que estás experimentando es por tu imposibilidad de tener una completa erección cuando tu cerebro se excita.
Ahora estarás enviando contracciones continuas a tu polla, intentando inútilmente sublevarte al arnés. No puedes evitarlo y esa frustración te vuelve sumiso. Es así como funciona: Tu cerebro busca el placer de la erección y encuentra el dolor. Están cambiando las reglas. Estas cambiando tú.
Es como abrir la boca, respirar y no lograr sentir el aire.

Es siempre una contradicción excitado-tu polla poco erecta, es muy humillante y te estás sintiendo diferente. Hay algo nuevo dentro de ti… No puedes evitar pensar todo el tiempo en mí, que he encerrado tu polla.
Desearías tanto complacerme, ¿verdad? Desearías tanto que te liberara… o quizás ya no tanto…
Te sientes sumiso. Es una bonita sensación… la estas experimentando… te sientes doblegado… estas cansado… pero es bueno que sea yo quien tenga el control de tu erección…
Tu cerebro continúa mandando señales de excitación a tu polla para conseguir una erección y el único resultado es excitarte aun más, sin éxito para tu encerrada y dolorida polla.
Cuando el cerebro se rinde, es cuando empieza la sumisión, la rotura psicológica…
– Lucha y hazlo con todas tus fuerzas, y pierde. No tienes más remedio que perder. El arnés va a estar ahí siempre y hasta cuando yo lo desee. Estará ahí haciendo su trabajo en tu polla, pero aun más en tu cabeza…Tranquilo No quiero que te rindas. Creo que empiezas a estar a punto para lo que deseo hacerte. Necesito que no puedas ofrecer resistencia. Que tu estado sea de abandono total. Estás muy cerca…

Sexta Parte

En busca de la completa erección

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Hoy es tu último día.

Crees que al momento de quitarte el CB tu vida volverá a la normalidad.

Pero no será así, he plantado una semilla dentro de ti, en tu inconsciente y ya no serás igual. Serás mío, pronto lo comprobaras.

El CB me esta ayudando a abrir tu mente, tu estado ahora es de”liberación”. Contradictorio ¿verdad? pero es así. Estas luchando contra prejuicios, pero, no sirve de nada. Tu lucha es inútil, cambian tus paradigmas, estoy follando tu cerebro.

Sé que necesitas espacio para tu polla, y también una pausa en tu cabeza para concentrarte en otras cosas. Son días que sólo piensas en tu polla en la jaulita. Sientes una necesidad emocional y física de espacio. Pero aun no estas listo, debo empujarte a continuar. Es necesario que tu cabeza esté hecha un lío.

Estás obsesionado porque el CB te obliga a soñar despierto, vienen a tu cerebro imágenes y deseos que no consigues apartar y te acompañan a cada segundo.

El día se hace largo, doloroso, a la vez que estás continuamente excitado, húmedo, goteando.

Tu necesidad de tener erecciones con el CB puesto es muy superior a lo que sería sin él.

Cuanto más incapaz te sientes, más lo deseas y lo peor es no lograr desconectar de este pensamiento.

Al teléfono, noto que estás cada vez peor. Que te estás desesperando. Y que te vas dando cuenta de que no tienes escapatoria.

Lo cual es bueno para mis objetivos, Me alegro de que estés tan mal, pero no te lo hago saber.

El hablar de lo que te esta ocurriendo, te resulta una situación humillante.

Parece que te excita aun más saber que tengo razón al obligarte a experimentar esa sensación, impidiéndote pensar en algo mas que en tu humillación y al no permitir que escapes del dolor por tu erección.

Sé que no todas tus erecciones son iguales. Durante el día experimentas varias erecciones en su mayoría pequeñas e imperceptibles, pero ahora, debido al efecto barrera del anillo, el más mínimo intento de erección, se convierte en un “enorme” problema, obtienes siempre una dolorosa “no erección”. Sí, parece que estás realmente jodido.

El dolor se está haciendo angustioso, lo sé. En principio, porque no sólo soy yo quien te lo provoca, sino que tú también te proporcionas dolor al no poder evitar estar excitado. Ahora sólo tienes ese dolor, la única forma de de evitarlo es mediante tu relajación y es precisamente el dolor el que mantiene la atención puesta en tus genitales ¿como relajarte? si es el dolor el que evita esa relajación.

Ya no tienes el control de tu cuerpo y tu cerebro. Ahora es cuando realmente dependes por completo de mí. No puedes hacer otra cosa más que entregarte, abandonarte.

Esta noche será peor. Pero mañana vienes a verme y quién sabe…

Mis palabras retumban en tu cabeza toda la noche, una y otra vez.

– Esta noche quiero que luches, aunque debes saber de antemano que perderás. No deseo que te entregues fácilmente, debes luchar pues mañana cuando vengas a verme te quiero realmente hundido, roto, sin fuerzas, doblegado y exhausto. Sin capacidad para pensar.

Estás excitado durante toda la noche y buscas una completa erección.

Es un deseo normal, no aspiro a que renuncies a el. ¿A quien no le gusta estar excitado?

Recuerdas esa bonita sensación de estar duro, completamente erecto. … Pero tu no puedes ¿verdad que no? Sufres y luchas por y contra el CB para conseguir tu ansiada completa erección.

Te sientes siempre más sumiso. El CB está terminando de hacer su trabajo, en tu polla y especialmente en tu cabeza. Tu polla gotea continuamente. Estás perdiendo líquido.

Son varios días durmiendo pocas horas. Sin relajarte. Tu polla esta siempre semierecta, encerrada. Tu cerebro cansado.

Vienes a verme.

Quieres que te libere.

Lo haré… pero antes juego con tus sentimientos, con tus emociones.

Hablamos, me conoces… no deseo que sea fácil para ti.

Estas desnudo, solo “abrigado” por el arnés, de rodillas delante de mí.

Me he vestido con un catsuit de látex. Uno de esos que marca perfectamente mi figura. Sabes de sobra que es el que utilizo para los más duros castigos. Sé muy bien que te excita verme vestida con él.

Puedo ver cuánto me deseas, sabes que soy inalcanzable y esa es tu mayor razón para desearme.

Mientras sujeto tu polla encerrada continúo jugando con tu cerebro

– Estás muy excitado ¿verdad?, puedo ver lo duro que estas a pesar del CB. Es una pena que el trozo de plástico no te permita una completa erección ¿lo ves? Parece que vas a reventar… Tiene que estar doliéndote mucho pero me encanta verte así. Me gusta que estés tan mal. Acabamos de empezar. Dentro de poco estarás mucho peor, te lo prometo. Sufres, porque sólo piensas en estar duro, sólo en tu polla y cuanto más lo piensas más te duele, Es un pensamiento que duele. Pero es necesario. No dejes de hacerlo, al contrario, quiero que te concentres en ello, que lo desees. No renuncies a desear ver tu polla erecta.

Mientras te hablo observas mi cuerpo enfundado en látex. Soy una mujer realmente deseable. Soy tu Ama. Estás tan cerca de mí, te excitas aún más… Y claro… te duele.

– Querrías estar duro. Querrías estar tan duro…. En cambio sufres. Te duele tanto. Piensa en tu polla libre, dura, erecta… Sí, eso estaría tan bien. En cambio te tengo aquí, humillado. A pocos centímetros. Pero con un candado. Esto no va a cambiar. Simplemente estarás siempre peor. Observa con atención mi cuerpo. ¿Te gusta lo que ves?… Mírate, no puedes hacer nada. Sólo sufres, cada vez estas peor y no puedes evitarlo, No puedes dejar de mirarme y no deseo que lo hagas.

Es maravilloso, puedo ver la humillación, la sumisión en tu mirada.

– Estás excitado, tanto que pareces a punto de explotar… Y sufres tanto, precisamente por ello. ¿Te das cuenta? Cuanto más te excitas más sufres… pero quiero que te excites, quiero que pienses en lo maravilloso que seria estar libre.

Séptima y Ultima parte

Tu redención


Busco tu humillación, tu sumisión. Es el perfecto estado mental para un sumiso y es donde debes estar…

– Deseas, te excitas y sufres. Es así como funciona ahora. Muy pronto necesitarás este dolor.

Ahora es cuando empieza lo divertido…

– Sabes que estás perdiendo el control, ¿verdad? Y lo mejor de todo, es que esto sólo acaba de comenzar. Quieres que te humille. Lo empiezas a necesitar. Recuerda que estás sufriendo por y para mí.No olvides que he sido yo quien te ha puesto el CB y seré yo quien decida cuando quitarlo.

La necesidad de sentirte libre para conseguir una erección te hará aceptar cualquier cosa. Ya no piensas en un orgasmo. Eso ya esta demasiado lejos. Te bastaría con tener una erección. El efecto del CB está siendo psicológicamente devastador, lo noto. Es lo que necesitaba. Te quería tal y como estás: mentalmente destrozado.

Desde este momento una parte muy importante de ti asociará siempre erección con dolor. Yo necesito que sea excitación con dolor. Y poco a poco dolor con excitación.

Pronto te excitarás con el dolor. Pronto tendrás erecciones a través del dolor. Y aprenderás a gozar con el dolor.

– Verás que no siempre es bueno el placer por el placer, pues este te puede ocasionar gran sufrimiento .Quizás es mejor buscar placer también en este dolor.

El “hazme lo que quieras” ha dejado de ser una frase más que dices en el momento de la máxima excitación. Ahora esa frase ha recobrado un sentido literal. Y claro, lo hago. Hago exactamente lo que quiero contigo, yo sé lo que realmente necesitas. “Haz conmigo lo que quieras”… Es ahí donde quería llegar. El tiempo que transcurriría era un enigma puesto que dependía sólo de tu cabeza, de tu lucha interior, yo solo debía estar atenta a tus síntomas, mientras disfrutaba con el proceso.

Ha llegado el momento de tu entrega total. Deseas, necesitas pertenecerme. Creo que es el momento de empujarte al abismo.

Empiezas a desear no ser liberado, quieres sufrir, deseas el dolor en todo tu cuerpo para calmar el de tu polla. Este deseo es perfecto para mis planes, quiero enseñarte nuevas y mejores formas de sentir placer. El CB me ha ayudado a encauzar tu sexualidad.

Ahora otro órgano (tu cerebro) es el protagonista y está siendo debidamente follado.

– Tienes que acostumbrarte a esta sensación. A la humillación. A este estado aparentemente sin sentido y contradictorio. Excitante-doloroso-excitante, es horroroso, lo puedo imaginar. Pero ahora ya lo necesitas.

Poco a poco te voy sugiriendo nuevas experiencias, prácticas que te había mencionado hace tiempo

– Hay tantas cosas que podría hacer contigo, cosas que siempre había deseado hacerte.

Ahora todos esos pensamientos oscuros flotan en tu cabeza.

Sé que ahora puedo hacerte desear todo aquello que no podías imaginar que serías capaz un día de desear. Quiero oírtelo decir, quiero que salga de ti, quiero que lo pidas.

Has olvidado que deseabas estar libre. Es porque ya eres mío, lo serás para siempre. Dentro de poco liberare tu polla, pero tu cerebro está marcado para siempre.

Simplemente eres mi esclavo. Me perteneces.

Vendrás a mí a buscar lo que nadie puede darte (humillación, dolor, sufrimiento). Ahora sólo deseas eso. Sólo encuentras placer en esas cosas, deseas que esté siempre cerca para dártelo, pero lo que no sabes es que necesitaras siempre más.

Tu único miedo será que no te proporcione todo el dolor, toda la humillación que necesitas. Ya no piensas en estar erecto. Quieres sufrir. Que te proporcione siempre más dolor.

No te preocupes, te daré todo el dolor que necesites.

Periódicamente te pondré el CB. Tú te engañaras, es más fácil para ti pensar que lo hago para evitar que te masturbes. A mí en realidad me sirve para reforzar tu sumisión, tu dependencia de mí.

Nunca descubrirás todos los elementos psicológicos que contiene un trozo de plástico, Quizás sea mejor así para ti. Pero ahora cuando te torturo, cuando te flagelo, cuando te humillo, te excitas, encuentras placer en el dolor, pero no es por el dolor en si mismo, no encuentras una explicación, ya ni siquiera la buscas. Simplemente te gusta.

Este es tu  Fin… Y tambien el inicio de tu nueva vida.

By Mistress Natalie Wanda

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