En el Buen Camino

On 3 Enero, 2016

Reflexiones uno de mis esclavos.
Kali`s Teeth Bracelet

Creo y comparto con mi Ama que una de  los medios más eficaces de conseguir la sumisión de un esclavo es la castidad controlada tal y  como ella la practica con sus esclavos.

Cuando he estado sometido a esta práctica, a medida que pasan los días y sobre todo ¡las noches!, es imposible no pensar continuamente en su presencia que lo envuelve todo, te impide dormir, te impide pensar en otra cosa, sin olvidar la incomodidad creciente que aparece con el tiempo en el pene enjaulado.

Así he disfrutado de varios cinturones de castidad, bajo las estrictas instrucciones de mi Ama. 

Estoy siempre dispuesto a llevarlos  si mi Ama me lo ordena  como ejemplo de mi adoración infinita hacia ella y agradezco el sentimiento de vínculo, de control, de dominación a distancia y por lo tanto de unión permanente a sus deseos a través del efecto psicológico que provoca en mi mente al estar sometido de esta manera.

¿Puede haber algo más excitante que tu placer sea controlado por tu Ama no sólo durante una sesión sino permanentemente?

Amo llevar cualquiera de los aparatos de castidad bajo las ordenes de mi Ama. Pero Ella deseaba llevarme un poco más lejos y yo estaba deseando complacerla. Así que decidió que era el momento de entrenarme en el uso de “los dientes de Kali” o KTB (Kali’s Teeth Bracelet).

El aparato tiene una apariencia que asusta cuando se contemplan las agudas agujas de su interior y el reducido diámetro que permiten. Sin más que introducir un dedo puede uno sentir e imaginar qué puede pasar cuando lo que quede atrapado sea el pene.

 

Por orden de mi Ama Conseguí un candado, que permite no sólo cerrar el “brazalete” sino unirlo a un aro que colocado detrás de los testículos e impide cualquier movimiento o intento de desplazamiento del brazalete de tal forma que mi pene quede  irremediablemente atrapado tanto tiempo como desee mi Ama Ms Natalie.

Tengo que reconocer que deseaba fervientemente probarlo, que tenía miedo de no ser capaz de soportarlo, que me medí la circunferencia del pene varias veces y varios días, que me parecía imposible que comparándolo con el diámetro interior de Kali pudiera siquiera cerrarlo, que sin embargo estaba ansioso de postrarme ante mi Ama, que ……..  y así,  no dormí prácticamente las dos noches previas al día en que teníamos la sesión en Wanda pensando en mi Ama y en la nueva experiencia que me tenía preparada.

Así llegó el día convenido y con él, como siempre una vez más una magnífica sesión en la que Mistress Natalie me sometió como  su imaginación_ deseo_ placer_ perversidad_ conocimiento de su humilde esclavo_ juzgó oportuno.

Eso sí, esta vez al comienzo de la sesión me ordenó que me pusiera yo mismo el KTB. No lo conseguí al primer intento pues el dolor al cerrarlo sobre el pene era más de lo que podía resistir, así que para lograrlo recurrí a algo que luego descubrí fundamental, …… concentrarme y relajarme mentalmente y así cerrarlo, permitir pasar el candado y a partir de ahí descubrir que solo queda contigo el dolor.

La primera parte de la sesión fue en compañía de Kali”, es decir, dolor, excitación, dolor aún más duro, concentración mental buscando la relajación, disminución del dolor a límites aceptables, excitación por_ con_ estar_ deseo_ o simplemente la sonrisa de mi Ama, nuevo pico de intenso dolor, concentración mental, ……… y así una y otra vez recorriendo varios ciclos de excitación_ dolor, concentración_ resistencia.

Al cabo de aproximadamente una hora, Ms Natalie me permitió liberar el pene del KTB y continuar la sesión sin el mismo pero naturalmente con la obligación de pasar la noche con el aparato y de contar esta primera experiencia como ahora estoy haciendo.

Cuando nos despedimos, confesé a mi Ama que estaba deseando llegar a casa para sin esperar a la noche seguir sus órdenes.

Así mi noche empezó sobre las ocho de la tarde.

Una larga o corta noche.

Una noche de 11:00h, hasta las 7 de la mañana.

Una noche larga porque dormir es prácticamente es imposible.

Una noche corta porque quizás dormí 3 ó 4 horas naturalmente llenas de interrupciones

Una noche que se sumaba a las dos anteriores en las que como he mencionado no conseguí apenas dormir pensando en lo que mi Ama me preparaba y ahora experimentaba, pero por encima de todo …….

Una noche perfecta por lo mucho que pensé en mi Ama, muchas veces y mucho tiempo, en su cercanía, en el placer de ser sometido a sus deseos y en que ahora su deseo era éste, en mi suerte de haber sido admitido como su esclavo, en intentar relajarme y no pensar en ella (intento inútil y además realmente no deseado) cuando cualquiera de las múltiples erecciones me hacía doblarme de dolor en la cama.

Tengo que decir que en ningún momento pensé en terminar con el tormento retirando el candado. Me venían a la memoria palabras que mi Ama había pronunciado en ocasiones anteriores, puedo parar tu dolor pero simplemente, no quiero u otra en un momento muy duro de una sesión unos pocos meses antes, puedo parar el dolor si lo pides …… pero tu orgullo te lo impide, y así fue, me postré, soporté, y adoré en mi interior una vez más el poder mental absoluto de mi Ama.

Sin embargo tengo que confesar que pasada la medianoche, cuando llevaba ya unas cinco horas intenté aliviar la presión del KTB masturbándome, y de hecho lo intenté; lo intenté no una sino dos veces, sin conseguir superar el dolor que Kali me provocaba al intentar llegar al orgasmo y tras él a la relajación del pene.

Así aprendí que intentarlo es peor aún, pues las púas se clavan de tal manera que después, aunque te relajes, el nivel de presión es superior al que trataba de evitar.

Creo que esta es una diferencia sustancial entre el KTB y los otros aparatos de castidad que había experimentado. En este caso no hay jaula que lo impida, la erección es permitida, puede que incluso deseada por el Ama que somete a su esclavo, pero aún así la castidad está garantizada porque aseguro que cualquier intento de tener un orgasmo me fue imposible.

Al principio, cuando te pones el KTB descubres la importancia de la palabra relajación, pero a medida que van pasando las horas, se hace muy evidente que sólo te queda esa palabra como tabla de salvación aunque en realidad  hay dos caminos: relajación y dolor moderado, excitación y dolor intenso, y que además recorrerás ambos, que no sólo no podrás evitar sino que desearás recordar a tu Ama y con ello la inevitable excitación, y de nuevo el dolor, y sabes que es precisamente lo que ella ha dispuesto para ti, y te relajas para sí o sí volver a soñar su sonrisa, su cara, su cuerpo, y de nuevo el dolor ……… y te intentas relajar, y vuelves a pensar, y sientes el tiempo. Y lo más duro del tiempo es que no esta ella, no está tu Ama, y aunque es obvio que mentalmente lo está, no es consuelo para ti que sólo deseas estar a su lado, aunque sientes su dolor, …….. , dolor y ningún placer físico, placer mental, y dolor, y dolor.

Así transcurrió mi primera experiencia con el juguete que mi Ama había dispuesto para mí, mis primeras once horas, y sólo  me queda describir el momento de abrir el aparato.

Lo haces con sumo cuidado. Si alguien piensa que el dolor continuado durante tantas horas con sus picos y valles ha provocado un cierto adormecimiento del pene se equivoca. De hecho procuras no tocarte, procuras evitar que la poca presión producida al introducir la llave en el candado se traslade a un movimiento del brazalete y que las púas internas se muevan, que el giro de la llave mueva el candado, y así llegas al momento de abrirlo y descubres que es como si estuviera pegado a tu piel, que las púas han presionado tanto tiempo en tu pene que es como si se hubieran hecho parte del mismo, que por ello cuesta un poco abrirlo, que las marcas son evidentes pero nada profundas, que no hay heridas, que eres libre, que tenías que haber resistido más, …… que puedes, que deseas masturbarte y lo haces, sin permitirte eyacular, porque estas bajo su dominio y ella no desea que goces, solo quiere tu castidad, dolor y sufrimiento como parte de tu entrega total y absoluta

¿Cuánto tiempo crees que podrás llevar el Kali puesto la próxima vez?,  

¿De verdad no puedes masturbarte?

¿Y… si te excitase yo, tu ama,  para que sientas verdaderamente la mezcla del placer y el dolor?

…¡Qué diferente sería si tuvieras que presentarte ante mí con tu manclit encerrado en el Kali!

 

Comienzas a desearlo, a desear lo que nunca has dejado de desear, ser el mejor esclavo para tu Ama, desear que no haya una próxima vez, sino que sea permanente. Desear seguir dando pasos por el camino de la oscuridad, el camino que tú no sabes con precisión dónde lleva…Aunque yo si lo sé. 

 

 

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